1 de septiembre 2026

Sobrepeso y obesidad: causas, tratamiento y cómo prevenirlos 

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Sobrepeso y obesidad: causas, tratamiento y cómo prevenirlos 
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Cuando hablamos de sobrepeso y obesidad, es común pensar que el problema se debe únicamente a comer demasiado o hacer poco ejercicio. Sin embargo, el aumento de peso puede estar relacionado con muchos otros factores: la genética, el descanso, el estrés, el entorno en el que vivimos, algunos medicamentos y determinadas enfermedades también pueden influir. 

Por eso, no existe una única explicación ni una solución que funcione igual para todos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera la obesidad una enfermedad crónica y multifactorial, en la que interactúan factores biológicos, conductuales, sociales y ambientales. 

En este artículo de La Buena Nutrición, revisamos qué diferencia existe entre sobrepeso y obesidad, cuáles son sus principales causas, cómo prevenirlos y qué alternativas existen para su tratamiento 

sobrepeso y obesidad en hombres

¿Qué son el sobrepeso y la obesidad? 

El sobrepeso y la obesidad se caracterizan por una acumulación excesiva de grasa corporal que puede afectar la salud. En adultos, una de las herramientas más utilizadas para clasificarlos es el índice de masa corporal (IMC), que relaciona el peso con la estatura. 

De acuerdo con la OMS: 

  • Sobrepeso: IMC igual o superior a 25 kg/m². 
  • Obesidad: IMC igual o superior a 30 kg/m². 

Sin embargo, el IMC no cuenta toda la historia. No permite conocer por sí solo la cantidad de grasa corporal ni dónde está distribuida. Por eso, durante una evaluación profesional también pueden considerarse la circunferencia de cintura, antecedentes familiares, alimentación, actividad física y otras condiciones de salud

Es importante tener en cuenta que estos puntos de corte corresponden a adultos. En niños, adolescentes y adultos mayores, la evaluación es diferente y considera la edad y el sexo. 

¿Cuáles son las causas del sobrepeso y la obesidad? 

No existe una sola causa. En la mayoría de los casos, el aumento de peso es el resultado de la interacción de diferentes factores que pueden variar de una persona a otra. 

Alimentación y actividad física 

La alimentación influye en el peso corporal, especialmente cuando existe un consumo habitual de alimentos y bebidas con alta densidad energética. Pero reducir el problema a un solo alimento sería demasiado simplista: también importan las cantidades, la frecuencia, la preparación y el patrón general de alimentación. 

La actividad física también cumple un papel importante. Caminar, bailar, montar bicicleta, practicar algún deporte o mantenerse activo durante el día contribuye al gasto energético y ofrece beneficios para la salud cardiovascular y muscular. 

Genética y otros factores biológicos 

La genética puede influir en la predisposición de una persona a ganar peso, pero esto no significa que los genes determinen por sí solos que alguien desarrollará obesidad. Su efecto se combina con el ambiente y otros factores relacionados con el estilo de vida. 

También existen situaciones en las que determinados medicamentos o enfermedades pueden favorecer un aumento de peso. Por eso, si este cambio es importante, persistente o difícil de explicar, es recomendable consultar con un profesional de salud antes de iniciar una dieta por cuenta propia. 

Sueño y estrés 

El descanso también forma parte de esta ecuación. Dormir poco se ha relacionado con un mayor riesgo de obesidad en diferentes investigaciones, aunque no puede considerarse una causa única. El estrés, por su parte, puede modificar los horarios de comida, el apetito y la relación con los alimentos. 

Esto ayuda a entender por qué hablar de control del peso va mucho más allá de contar calorías. La rutina diaria, el bienestar emocional y las condiciones en las que una persona vive también importan. 

¿Qué consecuencias puede tener la obesidad? 

El exceso de grasa corporal puede aumentar el riesgo de desarrollar diferentes problemas de salud. Entre los más conocidos se encuentran: 

  • Diabetes tipo 2. 
  • Hipertensión arterial. 
  • Enfermedades cardiovasculares. 
  • Algunos tipos de cáncer. 
  • Problemas musculoesqueléticos, como la artrosis. 
  • Trastornos respiratorios durante el sueño. 

No todas las personas presentan las mismas complicaciones ni tienen el mismo nivel de riesgo. La distribución de la grasa corporal, el tiempo de evolución y la presencia de otras enfermedades también pueden influir. 

Por eso, el objetivo del tratamiento no debería ser únicamente alcanzar un determinado número en la balanza, sino mejorar la salud y reducir los riesgos asociados al exceso de peso

¿Cómo prevenir el sobrepeso y la obesidad? 

Prevenir el aumento excesivo de peso no significa seguir una dieta estricta ni cambiar todos los hábitos de un día para otro. En la práctica, suele ser más útil construir rutinas que puedan mantenerse a largo plazo. 

Algunas estrategias que pueden ayudar son: 

  • Priorizar una alimentación variada: incluir frutas y verduras, menestras, cereales, tubérculos, pescado, huevos, lácteos y otras fuentes de proteína, según las necesidades individuales. 
  • Cuidar las cantidades y la frecuencia: no es necesario eliminar alimentos, sino encontrar un equilibrio dentro de la alimentación habitual. 
  • Incorporar actividad física: caminar, bailar, montar bicicleta, practicar un deporte o realizar otras actividades que impliquen movimiento. 
  • Reducir el tiempo sedentario: especialmente cuando pasamos muchas horas sentados durante el trabajo o estudio. 
  • Cuidar el descanso: procurar horarios regulares y un sueño suficiente. 
  • Evitar las dietas extremas: los cambios demasiado restrictivos pueden ser difíciles de mantener y no siempre ayudan a construir hábitos duraderos. 

En el Perú, además, contamos con una gran variedad de alimentos tradicionales que pueden formar parte de una alimentación saludable, como quinua, kiwicha, cañihua, papa, camote, choclo, lentejas, frejoles, pescado, leche, yogurt, queso, frutas y verduras de temporada

¿Cómo se trata el sobrepeso y la obesidad? 

El tratamiento depende de la situación de cada persona. No existe una dieta única ni una estrategia que funcione de la misma manera para todos. 

Un abordaje puede incluir: 

  1. Alimentación personalizada: un nutricionista puede ayudar a identificar los hábitos que conviene modificar y plantear una alimentación compatible con los horarios, preferencias y necesidades de cada persona. 
  1. Actividad física: debe adaptarse a la edad, condición física, preferencias y estado de salud. 
  1. Cambios conductuales: trabajar la relación con la comida, el estrés, los horarios y otros hábitos puede ser importante para conseguir cambios sostenibles. 
  1. Medicamentos: en determinadas personas pueden estar indicados tratamientos farmacológicos, sobre todo cuando viene acompañado de otras patologías. Estos requieren evaluación y seguimiento médico y no deben utilizarse por cuenta propia. 
  1. Cirugía bariátrica o metabólica: en casos seleccionados de obesidad puede considerarse una intervención quirúrgica, siempre después de una evaluación integral y con seguimiento posterior. 

La OMS señala que los tratamientos farmacológicos, incluidas las terapias basadas en GLP-1, deben formar parte de un abordaje integral de la obesidad y no considerarse una solución independiente. 

El sobrepeso y la obesidad en el Perú 

El exceso de peso también representa un desafío para la salud pública peruana. Sin embargo, cuando hablamos de cifras es importante conocer cómo fueron obtenidas, porque la prevalencia puede variar según la población estudiada y la medida utilizada. 

Una revisión sistemática y metaanálisis publicada en 2025 reunió estudios realizados en el Perú y encontró una prevalencia estimada de obesidad de 23,23 % cuando se utilizó el IMC. Al emplear otras medidas, como la circunferencia de cintura o la relación cintura-estatura, las estimaciones fueron considerablemente diferentes. 

Por eso, esta cifra no debe interpretarse como “el porcentaje exacto de todos los peruanos que tienen obesidad”, sino como una estimación obtenida a partir de los estudios incluidos en esa revisión y utilizando un indicador específico. 

En este contexto, promover una alimentación saludable no significa abandonar nuestros alimentos tradicionales. Más bien, se trata de aprovechar la diversidad de productos disponibles en el país y construir hábitos que sean nutritivos, accesibles y sostenibles

Mitos comunes sobre el sobrepeso y la obesidad 

Mito 1: “Todo depende de la fuerza de voluntad”. 

FALSO. Los hábitos personales son importantes, pero también intervienen factores genéticos, biológicos, ambientales y sociales. La obesidad es una enfermedad multifactorial y no debería reducirse únicamente a una cuestión de voluntad. 

Mito 2: “Para bajar de peso hay que eliminar los carbohidratos”. 

FALSO. Alimentos como la papa, el camote, el arroz, la quinua, la avena o el pan pueden formar parte de una alimentación equilibrada. Lo importante es considerar las cantidades, la preparación y el conjunto de la alimentación. 

Mito 3: “Si tengo sobrepeso necesito hacer una dieta muy restrictiva”. 

FALSO. Una alimentación demasiado restrictiva puede ser difícil de mantener. El objetivo debería ser encontrar cambios que puedan incorporarse progresivamente a la rutina y mantenerse a largo plazo. 

Preguntas frecuentes 

¿El sobrepeso siempre termina en obesidad? 

No necesariamente. Tener sobrepeso no significa que una persona vaya a desarrollar obesidad. El peso puede cambiar a lo largo del tiempo y depende de múltiples factores. 

¿El IMC es suficiente para saber si tengo obesidad? 

No por sí solo. El IMC es una herramienta útil para clasificar el peso, pero puede complementarse con la evaluación de la composición corporal y otras medidas, como la circunferencia de cintura, además de los antecedentes y el estado general de salud. 

¿Tengo que dejar el arroz o la papa para cuidar mi peso? 

No. Ambos pueden formar parte de una alimentación saludable. Lo importante es prestar atención a las cantidades, la preparación y con qué otros alimentos se combinan. 

¿Cuándo debería consultar con un nutricionista? 

Si has experimentado un aumento de peso sostenido, quieres mejorar tus hábitos o necesitas una alimentación adaptada a una enfermedad o condición particular, un nutricionista puede ayudarte a establecer objetivos realistas y sostenibles. 

Para recordar 

El sobrepeso y la obesidad no dependen de un solo alimento ni de una sola decisión. La alimentación, la actividad física, el descanso, la genética y el entorno pueden interactuar de distintas maneras en cada persona. 

Más que buscar resultados rápidos, lo importante es construir hábitos que puedan mantenerse en el tiempo y que contribuyan a cuidar nuestra salud. 

Referencias bibliográficas 

  • Vásquez-Romero LEM, Zuzunaga-Montoya FE, Loayza-Castro JA, Vigil-Ventura E, Ramos W, Vera-Ponce VJ. Prevalence of obesity according to body mass index, waist circumference, and waist-to-height ratio in Peru: A systematic review and meta-analysis. Obes Pillars. 2025;13:100166. doi: 10.1016/j.obpill.2025.100166 
  • Trujillo-Aspilcueta H, Lázaro-Serrano ML. Abordaje nutricional para la prevención y control del sobrepeso y la obesidad tipo I de la persona joven, adulta y adulta mayor [Internet]. Lima: Instituto Nacional de Salud; 2023. Disponible en: https://repositorio.ins.gob.pe/ 
  • Albuquerque D, Nóbrega C, Manco L, Padez C. The contribution of genetics and environment to obesity. Br Med Bull. 2017;123(1):159-173. doi: 10.1093/bmb/ldx022  
  • Kohanmoo A, Akhlaghi M, Sasani N, Nouripour F, Lombardo C, Kazemi A. Short sleep duration is associated with higher risk of central obesity in adults: A systematic review and meta-analysis of prospective cohort studies. Obes Sci Pract. 2024;10(3):e772. doi: 10.1002/osp4.772 

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